
Licitación de un contrato IFM de 1,5 M€ en 220 puntos de servicio.
Empresa de distribución nacional · +220 puntos de servicio · ~1,5 M€/año

Empresa de distribución nacional · +220 puntos de servicio · ~1,5 M€/año
Una empresa de distribución con más de 220 puntos de servicio en toda España tenía los servicios contratados zona por zona, sin alcance común ni nivel de servicio definido. El encargo fue diseñar el modelo, escribir el pliego técnico y económico y acompañar la licitación. Resultado: un contrato IFM de aproximadamente 1,5 M€ anuales con alcance homogéneo y medición desde el primer mes.
| Ficha del proyecto | |
|---|---|
| Sector | Distribución, red nacional |
| Alcance | Más de 220 puntos de servicio en España |
| Volumen del contrato | ~1,5 M€/año |
| Mi papel | Consultor independiente |
| Fases | Diagnóstico · modelo operativo · pliegos · licitación · adjudicación · movilización |
La red había crecido por aperturas sucesivas y cada zona había resuelto sus servicios como había podido: un proveedor de mantenimiento heredado aquí, una limpieza contratada por el responsable de tienda allá, y en algunos centros acuerdos que no constaban por escrito en ninguna parte.
El síntoma con el que llegaron no era el coste. Era que nadie sabía responder a dos preguntas de la dirección: cuánto cuesta esto en total y qué recibimos a cambio. La primera se podía reconstruir con esfuerzo. La segunda no tenía respuesta posible, porque no existía ningún nivel de servicio escrito contra el que comparar.
Homogeneizar antes de licitar. La tentación era sacar a concurso lo que había, zona a zona, y quedarse con el precio más bajo de cada una. Habría producido ofertas incomparables y el mismo desorden con otros nombres. Primero se definió un alcance estándar por tipología de centro, con las excepciones justificadas por escrito.
Publicar los datos de partida. Se entregó a todos los licitadores el inventario de centros con superficies, horarios y criticidad, y el histórico de intervenciones disponible, con sus lagunas reconocidas. Es lo que permite comparar ofertas: si cada empresa estima el volumen a su manera, se está comparando su optimismo, no su precio.
Una unidad de medida única. Precio por centro y mes según tipología, más un cuadro de precios unitarios cerrado para lo que quedara fuera de alcance. Esa segunda parte es donde se recupera lo que se cede en la primera, y por eso se valoró en la adjudicación.
Niveles de servicio con fórmula. Cada indicador salió del pliego con su fuente del dato, su fórmula, su umbral y su consecuencia económica. Ninguno se redactó en prosa.
Un contrato IFM de aproximadamente 1,5 M€ anuales, con el mismo alcance definido para toda la red, cuadro de indicadores operativo desde el primer mes y un único interlocutor responsable del conjunto. La compañía pasó de gestionar decenas de relaciones con proveedores a gestionar un contrato.
El cambio menos visible y más importante: por primera vez existía una línea base. A partir de ahí se puede negociar, comparar y exigir; antes, cualquier conversación sobre el servicio era una discusión de impresiones.
Que en redes muy dispersas la homogeneización vale más que el ahorro directo. El precio por centro puede bajar poco, y aun así el proyecto se paga solo con el tiempo interno que deja de consumirse y con la capacidad de detectar dónde falla el servicio, que antes sencillamente no existía.
Más sobre este trabajo en asesoría en licitaciones y en la guía de cómo redactar el pliego técnico. Los otros dos casos, en casos.
Caso publicado sin identificar al cliente, por confidencialidad. Las cifras son reales; el alcance está descrito con el detalle que permite el acuerdo.
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